📝 Descripción del Evento
Hasta los dos años y medio, Amélie se veía a sí misma como poco más que un tubo digestivo, un ser casi vegetativo y sin mucho más. Pero entonces, algo cambia y la lleva de lleno al maravilloso universo de la infancia. En apenas seis meses, descubre el poder del lenguaje, la calidez de estar rodeada por sus padres y hermanos, el placer sencillo de corretear en el jardín. Se enamora por primera vez: del Japón y del agua. Aunque, claro, también aparecen las primeras cosas que no le hacen tanta gracia, como esa carpa del estanque que no termina de gustarle.


